Sujetadores: Cómo encontrar a tu aliado perfecto

| por | Clínicas OK! | 0 Comentarios:

Quizás te ha pasado: Viste un sujetador ideal en una web de lencería,con un diseño nuevo y detalles que lo hacían distinto, y bien de precio. Fuiste a una tienda para probártelo. La encargada te lo puso por las nubes -“Se lo llevan puesto”-, dijo. Sobre tu pecho también seguía viéndose bonito. La amiga que te acompañó dijo que estabas arrebatadora y lo compraste. Pero el cuento no tuvo final feliz.

mujer-commpras-lenceria

Los primeros días que te lo pusiste te acompañaba una sensación rara. Al moverte notabas los contornos del sostén sobre el pecho y el tórax. Y el cierre te recordaba al agacharte que algo no iba bien. En el baño te viste marcas rojas en la base de los pechos y aprovechaste para alargar un poco los tirantes, pero no dio resultado. Una tarde al llegar a casa te lo quistaste para comprobar la talla. Estaba en inglés. Luego miraste con detenimiento la etiqueta, con varios materiales de nombre raro que te sonaron a chino. Al pasar la mano por los aros notabas que no eran como los que tienen tus otros sujetadores, eran más finos y más duros. Te hacían daño. El sujetador era precioso, pero en tu cuerpo se comportaba como un enemigo y terminó en el fondo de un cajón. Fin de la historia.

Elegir un buen sujetador no es algo que deba hacerse a la ligera, porque las consecuencias las sufre tu propio cuerpo. A veces nos dejamos llevar por la parte estética. ¡Claro! Nos entran por los ojos, pero luego, al pasar por los brazos y ajustarse al pecho, algunos nos dan problemas.

Para acertar es importante tener en cuenta una serie de claves que quiero compartir contigo:

  1. Comprueba la talla. No es una obviedad ¡Es fundamental! Hay muchas chicas que no usan la medida ni el modelo adecuado de sujetador. Tienes que calcular el perímetro del tórax bajo el surco submamario con una cinta métrica. A ese número en España le sumamos 15: Ese será tu contorno. Luego haz lo mismo pero rodeando el pecho por encima de los pezones, y a lo que salga le restas la medida del tórax. Con esa otra cifra podrás saber qué copa te corresponde. Puedes encontrar las tablas para hacer la conversión aquí.
  2. Atenta a las prendas internacionales. En Gran Bretaña y Estados Unidos miden en pulgadas. Y en las copas algunos fabricantes usan dos letras para afinar más (AA, CC…). En España tenemos el mismo tallaje que en Francia, pero distinto al del resto de Europa. ¡Mira bien la etiqueta!
  3. Hay algo que no falla para saber si te has pasado de medida: Lo sabemos cuando el sujetador se sube por la parte de atrás. La parte posterior debe de quedar a la altura de base delantera. Si comienza a elevarse, debes de probar con menos tallaje.
  4. Ojo con los materiales. El algodón es un tejido resistente que se adapta bien a los pechos pequeños, en ocasiones sustituyendo los aros por costuras. Transpiran muy bien y pueden lavarse sin miedo. ¿Problemas? Que están contraindicados para senos grandes, y que la forma que ofrecen con ropa puesta no es del agrado de algunas mujeres.
  5. La mayoría están manufacturados en lycras, aunque algunos fabricantes, estimulados por la moda de lo sostenible, están introduciendo una serie de tejidos naturales alternativos como el bambú. Mira bien la composición.
  6. Los sujetadores evolucionan, y no solo en la parte estética. La confección de las copas ha mejorado mucho, y hoy en día se fabrican con una serie de espumas que las hacen más cómodas y ofrecen una imagen más natural.
  7. Los tirantes son una parte fundamental de esta prenda. Las mujeres con un pecho generoso deben usarlos más anchos de lo normal, y reforzados. Si no es así, puede sufrir problemas en cuello y hombros.
  8. Nada es para siempre. Por eso debemos medir nuestros senos al menos una vez al año y hacer los cálculos para el tallaje. Los embarazos, cambios de peso, y la práctica de ejercicio continuado pueden modificar la talla que necesitamos.
  9. Si el sujetador oprime demasiado el pecho puede generar molestias, que a veces no se relacionan con el uso de una prenda inadecuada. Si se falla con la medida de la copa pueden aparecer pequeños traumatismos que llevan a no pocas mujeres a la consulta de su médico. Afortunadamente el problema se corrige con usando una copa mayor.mujer-dolor
  10. Con la salud no se juega. Por eso no hagas caso de los bulos y exageraciones que corren por foros y blogs de medio pelo relacionando el uso de sostenes con el cáncer de mama. Es una barbaridad sin fundamento alguno. Ni un solo investigador ha planteado una situación semejante jamás. Que no te cuenten películas.

Ten en cuenta este decálogo si vas a comprarte un sujetador estos días. Comprueba bien la talla, mira la composición, pruébatelos las veces que hagan falta. Pide consejo. Que no te ocurra como a la protagonista de la historia con la que hemos empezado este post. Hay sujetadores de cuento de hadas que se convierten en una pesadilla.

El sujetador tiene que ser un aliado y no un enemigo 🙂

directora-clinicasok

Carmen Sierra
Directora de Clínicas OK!


Déjanos un comentario